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17-08-2026 | Internacionales
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: Escándalo: juez fumó y tomó vino en plena audiencia virtual, y fue apartado de su cargo
El magistrado Milton Lívio Lemos Salles fue suspendido en Belo Horizonte tras viralizarse las imágenes. También tiene una denuncia por violencia de género.
Un gravísimo episodio sacudió al Poder Judicial de Brasil este fin de semana, luego de que un juez fuera captado en plena actividad oficial cometiendo múltiples irregularidades: Milton Lívio Lemos Salles fue apartado de su cargo de manera preventiva tras ser filmado tomando vino y fumando un cigarrillo con un soplete de cocina durante el desarrollo de una audiencia virtual.
La situación, que rápidamente se volvió viral en las redes sociales y recorrió los principales medios del vecino país, dejó expuestas otras desatenciones del funcionario: al levantarse de su asiento frente a la cámara, los participantes advirtieron que vestía bermudas por debajo de la toga oficial.
Tras tomar conocimiento del hecho, la Justicia del estado de Minas Gerais y el Consejo Nacional de Justicia (CNJ) actuaron con celeridad para abrir un sumario disciplinario y dictar la suspensión temporal del juez, quien se desempeñaba desde hace 17 años en la 4ª Vara Criminal de Belo Horizonte.
No obstante, las normativas vigentes determinan que seguirá percibiendo su sueldo ??"cuyo monto asciende a unos 83.500 reales mensuales??" mientras dure el proceso de investigación.
Escándalo en Brasil: antecedentes de indisciplina y una denuncia por violencia de género
Lejos de tratarse de un hecho aislado, el escándalo virtual reavivó un historial cargado de polémicas que venía acumulando el magistrado a lo largo de su carrera. Lemos Salles, con una trayectoria de 36 años en el ámbito judicial, ya había sido sancionado formalmente en 2020.
Escándalo: juez fumó y tomó vino en plena audiencia virtual, y fue apartado de su cargo
Escándalo: juez fumó y tomó vino en plena audiencia virtual, y fue apartado de su cargo
En aquel entonces, el juez protagonizó un episodio escandaloso al presentarse con claros signos de ebriedad en el domicilio de una camarista para reclamar por un concurso de ascenso. Según el testimonio del personal de seguridad del edificio, el magistrado llegó caminando de manera tambaleante y con una lata de cerveza en la mano. Aquella falta le valió un sumario interno y una posterior advertencia formal.
A este prontuario de conducta se le sumó recientemente una denuncia por violencia de género radicada por su expareja, quien lo acusó de haberla amenazado e insultado, logrando que la Justicia dictara una medida de protección urgente a su favor.
Hasta el momento, ni el tribunal encargado de evaluar su destitución definitiva ni la defensa legal del magistrado emitieron declaraciones públicas sobre el expediente que determinará su futuro definitivo en la magistratura brasileña.