: El papá de Fabricio agradeció enormemente al Hospital Evita por la atención brindada a su hijo, quien se recupera tras grave incidente
Héctor Caballero, padre de Fabricio, el joven que fue embestido por un motociclista menor de edad, quien estaba haciendo “willy” y, como consecuencia de ello, estuvo muy grave en el Hospital Interdistrital Evita (HIEF), destacó la calidad de la atención brindada a su hijo en dicho nosocomio perteneciente al sistema público de salud de Formosa.
En cuanto a lo que le sucedió a su hijo, fue claro en decir que no se trató de “un accidente, sino un incidente porque fue provocado por un menor haciendo ‘willy’ y la peor parte se llevó Fabricio”, quien, “a partir de allí, entró en un proceso de cirugía”.
Ese proceso quirúrgico fue a causa de que sufrió “golpes extremadamente importantes, comprometiendo su vida”, es decir que se encontraba luchando “entre la vida y la muerte”, circunstancia en la cual, expresó que siempre creyeron que “Dios podía hacer el milagro, como somos gente de fe”.
Además de que la familia recibió la solidaridad de la que gente, a través de las convocatorias de oraciones y congregaciones ante esta situación, donde “fue un proceso crítico, difícil”, puesto que “los minutos se convertían en horas, las horas en días y los días en años”, recordó.
Y manifestó también Caballero que, en ese sentido, “estamos públicamente agradecidos con el Hospital Evita, que desde el primer día los profesionales pusieron absolutamente todo de su voluntad, esfuerzo y profesionalismo para el trabajo que le tuvieron que hacer a Fabricio, que era un compromiso muy grande”.
Dado que “en ese momento las noticias no eran alentadoras, pero ellos (por los profesionales de la salud) siempre nos decían la verdad y eso se valora, aunque duela”, en el marco de “un proceso largo” transitado por su hijo, quien informó que “hoy está en una etapa de recuperación”.
“Es decir que lo peor ya pasó”, robusteció Caballero, por cuanto “la cirugía, como todos saben, salió con éxito”. Y describió que el joven “tiene varios golpes, porque no solamente fue la parte del cerebro, sino también la mandíbula que se rompió completamente, aparte de una importante rotura en los pies”.
“Así que fue algo muy duro lo que tuvo que vivir Fabricio” y su familia, recalcó nuevamente, para posteriormente indicar que, “primeramente, le damos gracias a Dios, que es el creador de todo lo que existe y utilizó la manos de aquellos médicos” porque, como había dicho y lo volvió a señalar, “uno tiene que ser agradecido, ellos hicieron todo de su parte, y siempre tuvieron la predisposición en la atención con un gran profesionalismo”.
Siguiendo con sus declaraciones, Caballero confirmó que, si bien ahora están enfocados en la recuperación de Fabricio, “después vamos a ir por la vía de la Justicia, utilizando todo los recursos posibles conforme a lo que ella dispone para que llegue una pena ejemplar para que esto no le vuelva a pasar a nadie”.
Finalmente, pidió que esto “sea un ejemplo para que no vuelva a suceder”, y, como papá, transmitió un mensaje de toma de conciencia de que “cuando una motocicleta es mal utilizada, puede convertirse en un arma mortal”.